La semana pasada, cinco pandilleros fueron arrestados en Suffolk (en el estado norteamericano de Long Island) acusados del asesinato de dos adolescentes en septiembre.
Los miembros de la MS-13 usan los tatuajes como parte de su estética intimidante.
Esa detención fue sólo la última de un multitudinario rosario que abarca décadas y tiene como protagonista a la Mara Salvatrucha (también conocida como MS-13), considerado el grupo criminal más peligroso de Estados Unidos.
De la protección a la criminalidad
La historia de la pandilla es tan atípica como violenta. Nacida a principios de la década del '80, fue fundada por salvadoreños que escapaban de la guerra civil en su país y se establecieron en la ciudad de Los Angeles.
Su finalidad original era la autopreservación: recién llegados a un país extraño, los inmigrantes necesitaban protegerse de otros grupos étnicos con grupos armados ya establecidos, como los mexicanos y los afroamericanos.
Poco a poco, sin embargo, logró convertirse en una fuerza nacional centrada en el robo, el secuestro, el homicidio y la extorsión para conseguir mayor poder.
Imparables
Suele ser también una práctica usual el cobro forzado de protección por parte de miembros de la MS-13 a vecinos de barrios latinos de Estados Unidos.
Recientemente, comenzaron a actuar en el negocio de la inmigración ilegal y el tráfico de personas, y también en la prostitución de menores.
Y el problema de la imparable ampliación de la MS-13 se convirtió en algo tan acuciante que, en el año 2004, el FBI creó una fuerza especial destinada sólo a perseguir y arrestar a sus miembros.
La mano con el índice y el meñique elevados, formando una "M", son el signo de la MS-13.
Sin embargo, y aunque muchos creen lo contrario, la Mara Salvatrucha no opera en el área narco: sólo han perpretrado delitos de tráfico en muy pequeña escala en El Salvador.