En un conmovedor testimonio tras enfrentar a los asesinos de su hija Kim Gómez, la niña de siete años que dos asaltantes menores de edad arrastraron quince cuadras en un auto tras haberlo robado, Florencia y Marcos, papás de la víctima, contaron que enfrentaron cara a cara a uno de los malvivientes y pidieron a la gente que se solidarizó con ellos, que no los dejen solos.
"Kim no fue la primera, pero quiero que sea la última. Me la destrozaron a mi bebé. No me voy a olvidar de esas imágenes", aseguró entre lágrimas Florencia. "Que se haga justicia", pidió. "Que no nos dejen solos. Que nos ayuden en todo lo que puedan", agregó, completamente quebrada.
La mujer reconoció que las autoridades judiciales los atendieron perfecto y que vio "cara a cara" al asesino de 17 años, pero que no le pudo "decir nada". "Que por favor hagan algo, que se muevan, que no dejen todo así como está, que no se queden callados todos los padres que cuidan a sus hijos", solicitó totalmente conmovida. "Se tiene que hacer justicia. Por Kim y por todos los nenes que pasaron por algo similar", añadió. "Que paguen. Que paguen. Nada más", fue su cierre.
Antes y después habló Marcos, quien tuvo un discurso menos entrecortado, pero no por eso no cargado de verdades. "Todos los que estaban ahí dentro nos atendieron excelente. Todos quieren lo mismo: que se haga justicia por Kim. Pero también quieren justicia por todos. Hay que hacer un montón de cambios. Y esperemos que no solamente hagamos justicia y podamos cambiar todo", se esperanzó.
"Creo mucho en la gente. Me gusta ver a las personas a la cara. Y me doy cuenta si sos honesto conmigo, si me estás mintiendo o no. Quiero creer en estas personas. Se lo dije en la cara a la jueza, a la fiscal, a todos. Quiero creer en ellos. Voy a creer en ellos. Espero que no me defrauden", soltó Marcos.
Luego de que hable Florencia, siguió con el discurso y hasta tuvo un perfil distinto en sus declaraciones. "A mí no me gusta llorar. Soy una persona fuerte. Te lo puede decir cualquiera de mi familia. Mi nena decía: 'Pa, ¿vos por qué no llorás?'. Siempre quise ser el ejemplo a seguir, que me vean orgulloso de la persona. Voy a salir. Estoy re herido. Me mata verla a ella (por Florencia) así. Es una persona que quiero siempre y la voy a querer. Nosotros somos padres separados, pero nos queremos como el primer día", confesó.
"Pude ver a los chicos. A uno. Ahora voy a intentar ver al otro. Lo pude ver a la cara. Me quiero guardar para mí las cosas que sentí. Porque tuve muchas sensaciones. Feas, malas, inclusive algunas hasta buenas. Es raro, es difícil. No le deseo a nadie que tenga que pasar por esto. Entonces, hagamos las cosas para que nadie más tenga que pasarlo. Es horrible, loco", lamentó el papá de Kim.
"¿Te pidió disculpas?", le preguntó un cronista en las puertas de los Tribunales de La Plata, en los cuales ambos brindaron su testimonio. "No puedo hablar de eso. Me lo quiero guardar para mí. Solamente comparto porque sé que estamos todos con esto. Me hizo bien poder verlo. Lo quise ver desde el primer momento. Sé que es difícil, loco. Vamos a hacer justicia. Estoy seguro. Pero no me voy a quedar ahí solo. Los chicos estos se van a tener que hacer responsables", advirtió.
"Ahora vamos a ver al otro chico. Necesito verle la cara para ver si está arrepentido de lo que hizo. Quiero verle la cara como a este muchacho. Son pibes. Sé que son pibes. Pero nosotros somos gente de barrio. Venimos re de abajo. Ustedes me ven en la camioneta ahora. Pero somos re humildes. Mi viejo: albañil. Nosotros en algún momento cuando fuimos chicos pasamos hambre, pero jamás robó", relató después.
"Les quiero contar una intimidad, para los chicos que están en el mal hábito. Cuando tenía 10 u 11 años, como todo inocente quería hacer maldades, hinchar las pelotas con amigos. Un día me fui a un supermercado del barrio y me robé un yogurt y un jugo. Mi viejo me llevó de las mechas a pedirle disculpas y devolver las cosas. Le quiero decir a los chicos que hoy están en mal camino: piensen porque nos arruinan", exigió entre lágrimas.