26 Febrero de 2025 09:46

La alegría y la euforia de los festejos por el Último Primer Día (UPD) se transformaron en una verdadera tragedia en la ciudad de Victoria, Entre Ríos. Un adolescente de 16 años sufrió la amputación de su mano izquierda tras la explosión de una bomba de estruendo en plena madrugada. El estremecedor momento quedó registrado en video, dejando en evidencia el peligro latente de estas celebraciones descontroladas.
El UPD se trata de un nuevo ritual que los estudiantes llevan a cabo, en la mayoría de los casos, durante la noche previa al inicio de clases y van todos juntos al colegio en una suerte de caravana. En otras ocasiones, se encuentran unas horas antes del comienzo de clases. En esta nueva tradición, por lo general, se promueve el consumo de alcohol y los alumnos luego van comenzar su rutina con una fiesta previa con bombos y bengalas.
El episodio ocurrió en la Escuela Normal de Victoria, cuando un grupo de estudiantes del último año decidió recibir su último primer día de clases con la tradicional fiesta callejera. En medio de la algarabía, el joven, junto a un compañero, se subió a un techo con un mortero en la mano. Lo que parecía una simple travesura festiva se convirtió en un instante en una escena de horror: el artefacto explotó antes de tiempo, destrozando por completo su mano izquierda.
Según se observa en las impactantes imágenes, el adolescente intentó encender el explosivo, pero algo salió mal. El mortero estalló repentinamente y lo que era un festejo se convirtió en una pesadilla. Entre gritos y desesperación, sus amigos intentaron auxiliarlo mientras llegaban las asistencias médicas. El jefe departamental de la Policía de Victoria, Martín Tello, explicó en diálogo con Cadena 3 que el tipo de pirotecnia que manipuló el menor "debe ser encendido en el piso y con una distancia prudencial, porque su explosión es altamente peligrosa". Sin embargo, el desconocimiento y la imprudencia fueron fatales.
El adolescente fue trasladado de urgencia al Hospital Salaverry, donde los médicos confirmaron la gravedad del daño. "Hubo una amputación completa de la mano", informó Tello con crudeza. La noticia impactó de lleno en la comunidad educativa y reavivó el debate sobre los riesgos del uso de pirotecnia en estas celebraciones juveniles. Mientras el joven enfrenta las secuelas irreversibles de su decisión, la policía investiga cómo llegó el mortero a sus manos, dado que en Victoria rige una ordenanza municipal que prohíbe la venta de pirotecnia a menores de edad.
El Último Primer Día, una tradición cada vez más extendida en el país, vuelve a estar en el ojo de la tormenta. Lo que debería ser una jornada de alegría y emoción terminó en tragedia, recordando con brutalidad los peligros que pueden acechar en medio del desenfreno juvenil.