La Plata sigue sumida en la conmoción tras el brutal asesinato de Kim Gómez, la nena de 7 años que fue arrastrada durante 15 cuadras en la rueda de un auto robado por dos delincuentes menores de edad, de 14 y 17 años. El caso, que desató una ola de indignación y desesperación en la comunidad, suma ahora un nuevo capítulo: uno de los detenidos, justamente el adolescente de 17 años, tiene antecedentes por un robo vehicular bajo la misma modalidad.
Fuentes policiales confirmaron que el joven, identificado como T.G., había sido apresado el 1 de febrero tras intentar robar un auto junto a otros tres menores. La víctima, una joven de 20 años, había sido interceptada por los delincuentes en Calle 61 entre 14 y 15. Bajo amenaza, la obligaron a descender de su vehículo, un Ford Ka blanco, y huyeron a toda velocidad. Sin embargo, tras una persecución policial, fueron detenidos en calles 152 y 84.
A pesar de la gravedad del hecho, la fiscalía había ordenado su liberación y el adolescente volvió a la calle, con la consecuencia fatal que hoy enluta a la ciudad. Todo ocurrió la noche del martes en las inmediaciones del mayorista El Nene, en la intersección de 72 y 24, en el barrio Altos de San Lorenzo. Dos jóvenes delincuentes, que ya habían sido vistos merodeando la zona, aprovecharon un instante de distracción para robar un Fiat Palio rojo. Dentro del auto estaba Kim Gómez, de 7 años, quien había quedado en el asiento trasero con el cinturón de seguridad puesto.
En su desesperada huida, los ladrones no advirtieron que la niña quedó atrapada en la estructura del vehículo y la arrastraron por 15 cuadras. Los testigos de la escena gritaron, intentaron detenerlos, pero la locura y la impunidad con la que actuaban les impidieron reaccionar. Finalmente, los delincuentes impactaron contra un poste de luz y escaparon a pie por un descampado. Cuando los efectivos llegaron al lugar, encontraron el cuerpo de la pequeña Kim debajo del auto.
Las imágenes que trascendieron desgarran el alma. El padre de Kim, en un intento desesperado de comprender lo incomprensible, recorrió la marca del neumático sobre el asfalto, la misma que dibujó la ruta del horror que su hija tuvo que atravesar. En pleno llanto, cayó de rodillas y fue contenido por vecinos que, entre impotencia y tristeza, lo abrazaron en un gesto de solidaridad en medio de un dolor insoportable.
La indignación es total. La comunidad platense ya organiza marchas para exigir justicia y mayor seguridad en la ciudad. Aunque inicialmente la concentración estaba prevista para el 12 de marzo, los organizadores buscan adelantar la movilización debido a la magnitud del caso. El menor de 17 años involucrado en el crimen de Kim ahora está detenido en un instituto cerrado, a disposición de la fiscal Carmen Ibarra, quien ya ordenó que el joven de 14 años siga detenido.
Sin embargo, la comunidad se pregunta si la tragedia pudo haberse evitado. En su antecedente del 1 de febrero, la fiscal Mercedes Catani no pidió la detención de los implicados ni ordenó medidas restrictivas, limitándose a restituir a los menores con sus padres. Hoy, esa decisión resuena con fuerza en una ciudad golpeada por el dolor. La muerte de Kim Gómez es un grito de justicia que no se puede ignorar. ¿Cuántas Kim más deben morir para que la impunidad deje de ser la norma?