26 Marzo de 2025 12:27

Las aguas turbulentas del canal Piñeyro se cobraron una vida y mantienen en vilo a la comunidad de Bolívar. Tras días de incertidumbre y angustia, el cuerpo de Jorge Acuña fue hallado sin vida en el marco del operativo de rescate de los tres desaparecidos que fueron arrastrados por la corriente tras un trágico accidente en plena tormenta. La desesperación de sus seres queridos y la lucha incesante de los rescatistas marcan el doloroso relato de una tragedia que aún no encuentra su final.
El sábado pasado, una fatídica cadena de eventos selló el destino de quienes viajaban en una Toyota Hilux sobre la ruta 205, a la altura del kilómetro 271. La camioneta fue embestida por detrás por una Fiat Strada, lo que provocó que cayera al canal Piñeyro. En medio de la desesperación, el conductor, Santiago Vela, logró salir, pero la feroz corriente arrastró sin piedad a Jorge Acuña y Félix Gómez Álzaga, quien sigue desaparecido. A esta tragedia se suma la angustiosa búsqueda de Bernardo Laporta, un peón rural que fue llevado por el agua al intentar cruzar un arroyo con una tropa de animales en la zona de El Cabildo.
Las horas se transformaron en días de incertidumbre, con familiares aferrados a la esperanza y equipos de rescate que redoblan esfuerzos. Ayer, en el kilómetro 270 de la ruta 205, personal de Bomberos Voluntarios de 25 de Mayo encontró el cuerpo de Acuña, de 55 años. La familia, devastada, confirmó su identidad en medio de un profundo dolor. El frío procedimiento forense se llevó adelante, pero ninguna formalidad puede aliviar la tragedia de una vida segada por la violencia de la naturaleza y la fatalidad de un accidente evitable.
Mientras tanto, la angustia no cede. En la zona del puente Piñeyro, rescatistas y buzos especializados trabajan con la esperanza de hallar a Félix Gómez Álzaga. Se han desplegado grampiñas con boyas en el arroyo, rastrillajes en embarcaciones semirrígidas y kayaks, y hasta el sobrevuelo de un helicóptero del Ministerio de Seguridad Bonaerense, en un intento desesperado por encontrar respuestas.
Paralelamente, la búsqueda de Bernardo Laporta continúa sin descanso en los campos de El Cabildo, donde la implacable crecida del agua lo engulló sin dar tregua. Hoy, los perros de rastreo de la ONG Asociación Civil K9 de Gualeguay se suman a la ardua tarea, con la esperanza de marcar una pista que guíe a los rescatistas. La fiscal Julia Sebastián, a cargo de la investigación, sigue de cerca cada movimiento del operativo, mientras la comunidad observa con el corazón en un puño.
El accidente, que comenzó con una colisión en la ruta, se transformó en una tragedia de dimensiones inimaginables. La desesperación de las familias y la lucha de los equipos de rescate componen el dramático cuadro de una búsqueda que aún no se da por vencida. En Bolívar, el agua se llevó más que vidas: se llevó la tranquilidad de una comunidad que, entre la angustia y la esperanza, espera un desenlace que alivie, al menos, parte de su dolor.