El horror y la indignación sacuden una vez más al conurbano bonaerense. Silvia Graciela Lepez, una mujer de 55 años, fue asesinada de un disparo en la cabeza cuando delincuentes intentaron robarle su camioneta en la localidad de Vicente López. El crimen fue cometido a pocos metros de una comisaría y expone una vez más la vulnerabilidad de los ciudadanos frente a la creciente ola de inseguridad. El fatídico episodio ocurrió alrededor de las 20 horas en la calle José Hernández al 5600, en Carapachay. Lepez viajaba junto a su esposo en una Chevrolet Tracker cuando fueron interceptados por un grupo de asaltantes armados.
Sin medir palabras, los delincuentes intentaron despojarlos del vehículo. Ante la resistencia de la pareja, uno de los criminales disparó a sangre fría, impactando a la mujer en el occipital izquierdo. Desesperado, su esposo la trasladó de urgencia con ayuda de móviles municipales hacia la clínica Independencia, pero nada pudo hacerse: Silvia llegó sin vida. La escena dejó un rastro de horror y desconsuelo.
Minutos antes del asesinato, los mismos delincuentes habían cometido otro robo en las calles Porchia y Misiones, a tan solo dos cuadras de donde ocurrió el ataque. Allí despojaron a Sergio Daniel Cubino de su Ford Territory blanco, vehículo que luego utilizaron para emboscar a la pareja. Las cámaras de seguridad también detectaron un Toyota Corolla como apoyo en el operativo delictivo. Ese automóvil tenía pedido de secuestro por haber sido robado en CABA.
Tras el crimen, los asaltantes huyeron en dirección al partido de San Martín, donde se perdió su rastro. La policía bonaerense y la DDI de San Isidro trabajan contrarreloj para identificarlos y atraparlos. El fiscal Gastón Larramendi, a cargo de la causa caratulada como homicidio en ocasión de robo, ordenó el análisis de las grabaciones de cámaras de seguridad y el relevamiento de pruebas por parte de la Policía Científica.
Mientras tanto, la comunidad de Vicente López se sumerge en el dolor y la indignación, exigiendo justicia y medidas urgentes para frenar la impunidad con la que operan los delincuentes. El asesinato de Silvia Graciela Lepez no es un caso aislado, sino una muestra más de la brutalidad con la que la inseguridad golpea a los ciudadanos. En las calles, en los barrios, en cualquier rincón de la provincia, la vida parece pender de un hilo. La pregunta resuena con angustia: ¿hasta cuándo?