27 Marzo de 2025 09:55

El horror se apoderó de la comunidad educativa de Villa Esmeralda, Salta, cuando un alumno de 14 años irrumpió en su colegio secundario armado con un machete y sembró el terror entre sus compañeros y docentes. Tras atacar a un estudiante, huyó de la institución y envió un aterrador mensaje de amenaza a sus compañeros: "Un día de estos voy a caer al colegio y los voy a prender fuego a todos".
El espeluznante episodio ocurrió en el colegio secundario N°5176 y comenzó con una discusión durante el recreo. Testigos aseguran que el agresor estaba molestando insistentemente a una compañera, cuando otro estudiante intervino para detenerlo. Lo que empezó como un cruce verbal escaló rápidamente a la violencia física. El joven de 14 años insultó y golpeó a su compañero en la espalda, lo que provocó la intervención inmediata de los docentes.
La situación pareció controlarse cuando la directora del establecimiento convocó al agresor a su despacho y citó a su madre. Pero nada podía anticipar el desenlace aterrador que se avecinaba. Tras la reunión, el adolescente abandonó la dirección, fue hasta el auto de su madre y regresó con un machete en mano. Su objetivo era claro: encontrar al compañero con el que había peleado.
Los pasillos del colegio se convirtieron en una escena de caos y desesperación. Un video grabado por los alumnos captó el momento exacto en el que el joven forzó la puerta del aula donde se refugiaba su víctima. Entre gritos desgarradores, los estudiantes intentaron escapar mientras una profesora se interponía valientemente en su camino para detenerlo. Finalmente, un profesor logró desarmarlo y el agresor huyó antes de que llegara la policía.
Horas después, el menor fue localizado y detenido cuando regresaba a su casa. Sin embargo, la angustia no terminó ahí. Luego de recuperar el acceso a su celular, envió un escalofriante mensaje de audio a sus compañeros, amenazando con volver para acabar con todos. "Yo no perdono una ya. Ustedes me hicieron quedar para el orto, ahora voy a empezar a bajar uno por uno", sentenció. Los padres de los alumnos, alarmados por la gravedad de la situación, exigieron refuerzos de seguridad en la institución.
La directora, golpeada por la crisis, presentó su renuncia, y el Ministerio de Educación de Salta desplegó equipos de contención psicológica para los estudiantes traumatizados por el incidente. El caso está en manos de la fiscal penal juvenil Carolina Mateo Bellini, quien reconfiguró la carátula de la causa, pasando de "lesiones y amenazas" a "tentativa de homicidio". A pesar de la gravedad de los hechos, por su edad el agresor es inimputable ante la ley, aunque será sometido a una audiencia de imputación formal para determinar medidas de protección y su futuro educativo.