Más
Política
Institucionalizar la discriminación

El gobierno de Milei usó "idiota", "imbécil" y "débil mental" para referirse a personas con discapacidad

Fue en un texto donde se explica cómo acceder a las pensiones no contributivas.

27 Febrero de 2025 11:57
Javier Milei

La estrategia a la que juegan Javier MIlei y su equipo político se llama "embarrar la cancha" para desviar la atención de lo verdaderamente peligroso: la implementación del RIGI para que empresas multinacional s exploten recursos naturales, un nuevo endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional y cómo olvidar la criptoestafa en la que está implicado Javier Milei; sin embargo, lo preocupante es que la carne de cañón con la que juega La Libertad Avanza es siempre la población históricamente vulnerada.

Esta vez el ataque fue certero y vulgar en contra de las personas con alguna discapacidad. Es que desde el Gobierno se publicó un Boletín Oficial verdaderamente abominable donde se clasifica a estas personas como "idiota", "imbécil" y "débil mental", algo que viola los acuerdos internacionales contra la discriminación a los que Argentina adhiere.

Javier Milei y Luis "Toto" Caputo

Aunque parezca mentira -chequelo usted mismo haciendo click en este link- en la página 36 y 37 del texto informativo para los requisitos de la "Normativa para la evaluación médica de invalidez para las pensiones no contributivas", explica a qué son los "Retardos mentales".

En la definición, explican: "Según el CI los grupos son: 0-30 (idiota): no atravesó la etapa glósica, no lee ni escribe,no conoce el dinero, no controla esfínteres, no atiende sus necesidades básicas, no pude subsistir solo; 30-50 (imbécil): no lee ni escribe, atiende sus necesidades elementales, pueden realizar tareas rudimentarias; 50-60 (débil mental profundo): solo firma, tiene vocabulario simple, no maneja el dinero, puede realizar tareas rudimentarias; 60-70 (débil mental moderado): lee, escribe, realiza operaciones simples, conoce el dinero, puede realizar trabajos de escasa exigencia intelectual; 70-90 (débil mental leve): cursó primaria y a veces secundaria, puede realizar tareas de mayor envergadura. Fronterizos los que tienen CI cercano al normal". 

El tweet de Julen Bollain

En la misma línea, el documento consigna quiénes pueden y quiénes no, acceder a la pensión no contributiva: "Le corresponde pensión a los que presentan debilidad mental profunda o mayor. Pero como ejemplo de la complejidad que amerita evaluación particular ya que no encuadran en los mismos, los débiles mentales fronterizos, leves y moderados tendrán derechos pensión cuando no hayan desarrollado sus disponibilidades básicas ni realizado nunca tareas remunerativas, como así también los que tengan debilidad mental disarmónica, cuyos trastornos de personalidad obstaculicen su comportamiento social y aptitud laboral". 

Fue Julien Bollein, Doctor en Estudios sobre Desarrollo, quien encontró este texto y lo compartió desde su cuenta de X. Los comentarios no tardaron en llegar: "Aquí no hay extrema derecha, aquí lo que hay es odio. Llamemos a las cosas por su nombre. Gente que solo quiere que nos odiemos entre nosotros y nos olvidemos de lo demás"; "Revivir estos calificativos arcaicos en normativas oficiales es un retroceso vergonzoso, una falta total de sensibilidad y respeto hacia las personas con discapacidad. Y no es un error de lenguaje, sino de mentalidad que lo único que pretende es institucionalizar la discriminación"; "Al final, la verdadera medida de una sociedad se toma en función de cómo trata a sus miembros más vulnerables. Milei está haciendo caer a Argentina en lo más bajo". 

El texto completo 

RETARDOS MENTALES

Se trata de un déficit en el crecimiento mental y un trastorno cuantitativo caracterizado por escasez del desarrollo intelectual, afectivo y cognitivo-práxico. Pero con el crecimiento y las exigencias sociales las personas que lo padecen deben suplir sus carencias con elementos sustitutivos a veces de la personalidad y se tornan trastornos también cualitativos. La comprobación de una dificultad práctica para conducirse autónomamente en la vida, junto con el estudio de las funciones, permitirá bosquejar el

perfil del individuo. Según el CI los grupos son: 0-30 (idiota): no atravesó la etapa glósica, no lee ni escribe, no conoce el dinero, no controla esfínteres, no atiende sus necesidades básicas, no pude subsistir solo; 30-50 (imbécil): no lee ni escribe, atiende sus necesidades elementales, pueden realizar tareas rudimentarias; 50-60 (débil mental profundo): solo firma, tiene vocabulario simple, no maneja el dinero, puede realizar tareas rudimentarias; 60-70 (débil mental moderado): lee, escribe, realiza operaciones simples, conoce el dinero, puede realizar trabajos de escasa exigencia intelectual; 70-90 (débil mental leve): cursó primaria y a veces secundaria, puede realizar tareas de mayor envergadura. Fronterizos los que tienen CI cercan al normal. Le corresponde pensión a los que presentan debilidad mental profunda o mayor. Pero como ejemplo de la complejidad que amerita evaluación particular ya que no encuadran en los mismos, los débiles mentales fronterizos, leves y moderados tendrán derechos pensión cuando no hayan desarrollado sus disponibilidades básicas ni realizado nunca tareas remunerativas, como así también los que tengan debilidad mental disarmónica, cuyos trastornos de personalidad obstaculicen su comportamiento social y aptitud laboral.

Material publicado en el Boletín Oficial