En su primera aparición como presidente electo -invitado a la asunción del gobernador tucumano Juan Manzur- Alberto Fernández expresó que Argentina enfrentará "un tiempo complejo" y prometió volver a poner en marcha el país "en un escenario de alto endeudamiento que condenó a la pobreza a muchos argentinos".
Federal y con salud
"Empezamos una Argentina que va a ser gobernada por un presidente y 24 gobernadores y vamos a hacerla federal. No va a ser un discurso, va a ser una realidad", aseguró. Fernandez aprovechó también para criticar las medidas económicas de la administración de Cambiemos al señalar que "no sabe muy bien si esas políticas fueron impulsadas con convicción" o si "fueron improvisadas, porque en ese caso se equivocaron".
¿Sigue sumando?
También dejó abierta la posibilidad de que integrantes de otros signos políticos se sumen al Frente de Todos. "No les preguntemos más de dónde vienen, preguntémosles a dónde quieren ir, y si quieren alcanzar el mismo destino nuestro, abrácenlos, que nos acompañen, que se sumen", animó.
En la ceremonia de asunción de Manzur, fue el mismo Fernández el encargado de darle el bastón de mando. En el acto estuvieron presentes también los legisladores del Frente de Todos Diego Bossio, Felipe Solá y Daniel Scioli, y también Daniel Lipovetzky de Cambiemos, quien mantiene una amistad de larga data con el gobernador tucumano.
Además se sumaron gremialistas como Héctor Daer (Sanidad), Carlos Acuña (Estaciones de Servicio), Andrés Rodríguez (UPCN), Víctor Santa María (encargados de edificios), Sergio Palazzo (Bancarios) y Antonio Caló (UOM).