El pasado jueves 26 de marzo, el cantante Maxi Trusso protagonizó uno de los momentos más inesperados y comentados en el Niceto y dejó extasiado a todo el coqueto barrio porteño de Palermo. En medio de una noche cargada de energía y música, el artista decidió lanzarse desde el escenario hacia su público como si no hubiera un mañana. Sin embargo, lo que parecía ser un acto de conexión con sus fans terminó en un golpe estrepitoso contra el suelo.
"Ya lo había hecho, pero no lo había hecho desde un lugar tan alto. Me tiré como si me hubiese tirado a la pileta desde un escenario de dos metros. Pudo haber sido peor, porque no tomé conciencia. Estaba tan eufórico sanamente, eufórico por la gente, había tanta alegría. Ese es el lado positivo que me hizo tirarme", explicó el cantante en una entrevista con el medio Clarín, dejando en claro que la emoción del momento lo llevó a tomar una decisión un tanto alocada.
El salto no salió como estaba planeado (si es que había algún plan). Es que según el propio Trusso, la caída se debió a que no avisó a nadie sobre su intención de lanzarse: "Me tiré y ni les avisé, me tiré a lo loco y caí con la pierna. Había unas chicas que algo me detuvieron porque yo creo que si no, me mataba. Pero era imposible que me agarraran, no estaba ni preparado. No le dije a nadie que me iba a tirar y se sorprendieron todos", relató el artista, quien además admitió: "Me pasó por pasarme de espontáneo", dijo el cantante quien dijo ¡presente! en el bunker de La Libertad Avanza en el que semanas después se festejaría la presidencia de Javier Milei.
El golpe fue tan fuerte que el show tuvo que ser suspendido por más de una hora. Mientras tanto, Trusso fue atendido tras bastidores y luego volvió al escenario, aunque de una manera poco convencional: cantando acostado desde un sillón en el backstage. Este momento quedó registrado en un video que rápidamente se viralizó en redes sociales quedando en los anales de la historia de la música.
"Sí, porque los chicos querían que cante dos temas sí o sí. Entonces, como no me podía mover, no me podía ni sentar porque estaba con un dolor imposible, decidí cantar acostado, para desdramatizar un poco también", explicó Trusso sobre su peculiar actuación final. Y agregó: "Si movía la pierna, me dolía, pero el cantar te hace olvidar, como todo. Eso hay que tomarlo: cuando uno se siente preocupado, hay que desdramatizar un poco y hacer algo para liberar esa energía, si no es todo angustia".
El accidente dejó al cantante con una fractura en el fémur, por lo que fue trasladado al Hospital Rivadavia en camilla tras finalizar su show. Según se informó, deberá ser operado en los próximos días. A pesar del susto y las consecuencias físicas, Trusso reflexionó sobre lo ocurrido con humor y serenidad: "No es que hicieron un hueco. Fue una caída extraña, la verdad que no la quiero ni estudiar porque no tiene sentido. Porque aparte pude haber lastimado a alguien, pero bueno, nadie sufrió".
El episodio ya forma parte del anecdotario más bizarro del mundo del espectáculo argentino. Mientras tanto, Maxi Trusso promete seguir desdramatizando la vida con música y actitud positiva pero esta vez lo hará desde tierra firme.